


Carlo Collodi es el seudónimo más conocido de Carlo Lorenzini, florentino (1826-1890), periodista y escritor. Estudió en escuelas religiosas y hacia los veinte años empezó su carrera escribiendo reseñas para el catálogo de una importante librería florentina, y poco después para la influyente publicación especializada “L'Italia Musicale”. Como periodista conquistó fama en poco tiempo y colaboró con periódicos de toda Italia. Él mismo fundó y dirigió algunos, entre ellos “Il Lampione”, clausurado por la censura en 1848 y vuelto abrir, gracias a su tenacidad, once años más tarde, con ocasión del plebiscito para la anexión a Piamonte.
Participó como voluntario en las guerras de independencia de 1848 y 1860; a partir de 1850 se dedicó a escribir narrativa y teatro. Desde 1856 utilizó también el seudónimo de Carlo Collodi, firmando con este nombre las obras escritas entre 1870 y 1880. En Collodi, pueblo ubicado entre las ciudades de Lucca y Pistoya, donde había nacido y crecido su madre, Angela Orzali, Carlo había pasado largas temporadas cuando niño. El primer libro para niños data de 1876: Los cuentos de las hadas, espléndidas traducciones de cuentos franceses. Siguieron una serie de textos escolares, que hicieron de Collodi un benemérito de la instrucción publica de la Italia apenas unificada: Giannettino, Minuzzolo y otros, en que la narración corre parejas con las nociones. En 1881, en el primer número del “Giornale per i bambini” (pionero de los periódicos italianos para niños), apareció el primer episodio de Las aventuras de Pinocho con el título de Historia de una Marioneta. Publicó otros cuentos (recopilados en Historias Alegres, 1887), entre ellos Pipì, o el monito de color de rosa, especie de continuación autoirónica de Pinocho. Lorenzini murió improvisamente en 1890 en Florencia. Está sepultado en el Cementerio Monumental de San Miniato al Monte. Sus papeles, seleccionados y donados por la familia, se conservan en la Biblioteca Nacional Central de Florencia.